HALLOBLOGWEEN, UN RELATO PARA LA NOCHE DE BRUJAS.
Siguiendo la convocatoria que Teresa Cameselle, gran escritora y buena amiga, ha realizado, os dejo un microrrelato. Espero que os aterrorice lo suficiente.
LA MÁSCARA
Noche de Halloween. Las calles aparecían abarrotadas de gentes vestidas con tétricos atuendos, ocultando sus rostros tras curiosos maquillajes o variopintas máscaras.
Lara caminaba presurosa, sorteando los grupos de alegres trasnochadores. Muy a su pesar, había dejado a sus amigos tomando la última copa. ¡Con lo que me estaba divirtiendo!, se quejó fastidiada, pero en un par de horas entraba de turno en el hospital y tenía que pasar por casa a cambiarse. No podía acudir al trabajo con aquel aspecto o se arriesgaba a provocar un infarto a los pacientes. Además, seguro que esa pintura verdosa que Irene se había empeñado en ponerle en la cara, y que quedaba de maravilla con su disfraz de “niña del exorcista”, no iba a desaparecer fácilmente.
Al cruzar una esquina se topó con un atractivo joven.
-Dulce o susto –dijo el desconocido con sonrisa cautivadora.
Ella se sorprendió. Ningún disfraz cubría su cuerpo, tampoco ocultaba su rostro máscara alguna.
-¿No deberías ir disfrazado? –le recriminó divertida. ¡Qué guapo es!, pensó admirada, sin poder dejar de mirarlo.
-Voy disfrazado; ¿no te has dado cuenta?
-Te burlas de mí –protestó con fingido disgusto.
-No lo hago. ¿Quieres que te lo demuestre?
Ella rió. ¡Qué simpático era! Si no fuera tan tarde…
-¿Cómo piensas hacerlo? -y dejó que la guiase hasta un apartado callejón.
Él levantó una mano y se agarró el pelo. Tiró con fuerza y retiró la máscara que lo cubría.
La risa se le congeló a Lara en la garganta. Ni siquiera pudo gritar cuando las babeantes fauces se acercaron a su horrorizado rostro.
-¿Te he convencido? –preguntó el lobo antes de abalanzarse sobre su inocente presa.
© Amber Lake. Todos los derechos reservados.
Jajajaja ¡Qué bueno! pero nos has dado pistas al poner esa foto-ilustración del malo, jajaja
ResponderEliminarFelíz finde, bella
Tienes razón, Jo, ha sido un fallo dar pistas tan obvias.
ResponderEliminarYa he cambiado la foto; ahora, la intriga hasta el final ;)
Un beso y feliz largo finde también para ti.
¡¡Caaaachissss!! Supongo que el cambio de foto lo has hecho a tiempo, porque hasta el final no he sabido que era un lobo con piel de Brad Pitt o George Clooney y es que nos idiotizamos con una carita guapa.
ResponderEliminarMe ha gustado mucho. Gracias a la convocatoria de Teresa he conocido tu blog y seguiré leyéndote.
Jajajajajajaaaaaaa
ResponderEliminar¡Qué bueno!
Ains, lobito malo...
Me alegro que te haya gustado, Medea; y gracias por pasarte por mi blog.
ResponderEliminarTienes razón, hay mucho lobito suelto por ahí.
Un beso.
Jaja, Rosana; es que no nos podemos resistir a una carita guapa y luego pasa lo que pasa.
ResponderEliminarVoy a leer el tuyo.
Besos.
Muy bueno el desenlace! Gracias por compartir tu microrrelato con nosotras.
ResponderEliminarFeliz Halloween.
Vaya sorpresa que se lleva la niña. Se le debió quedar la cara blanca, y eso que la llevaba pintada de verde jeje
ResponderEliminarMuy bueno el corto, wapa.
Eso le pasa a Lara por curiosa, yo, por si acaso me cruzo con un guapo disfrazado, no le preguntaré. Jajajaja.
ResponderEliminarMuy bueno. La foto me había descolocado, hasta que comprendí que era una máscara (si es que chicos así no hay, jeje).
ResponderEliminarEl micro genial, muy bien resuelto.
Feliz fin de semana.
Bueno, hay lobos a los que merece la pena no hacerles caso y mirar para otro lado, al fin y al cabo a veces la realidad no es menos cruel y un lobo atractivo a mano... ummmm, que quieres que te diga.
ResponderEliminarSaludos y encantado de conocerte
Qué sorpresa. Más que de niña del exorcista, parece que Lara iba de una perfecta Caperucita. No sé si habrá cazador que la salve a tiempo.
ResponderEliminarPerfecto relato, intrigante, morboso, y corto (esto último muy importante cuando hay tanto que leer).
Un beso, Amber.
Estupenda sorpresa final, Amber... pero si te digo la verdad, ¡me han entrado ganas de ser Caperucita perdida en el callejón, con pintura verde y todo!
ResponderEliminarUn besazo y felicidades por el relato tan chuli.
Lilly: Me alegra que te haya gustado.
ResponderEliminarFeliz Halloween también a ti.
Maika: Una sorpresa de lo más desagradable. Es que no se puede fiar uno de las apariencias.
Gracias, preciosa.
Ana: Tienes razón. La curiosidad es peligrosa y más en Halloween.
Maribel: Es cierto, demasiado guapo para ser real.
Gracias por tus palabras. Feliz fin de semana también a ti.
Alfredo: A veces es difícil resistirse a un lobo y más si va disfrazado de cordero.
ResponderEliminarMuchas gracias por pasarte por aquí.
Teresa: Sí parece Caperucita, sobre todo en lo cándida. Y en este cuento no hay cazador a mano, así que ya puedes imaginar el final. Jaja.
Me alegra que te haya gustado.
Olivia: Te comprendo, con un bomboncito como el de la foto una es capaz de ponerse la venda en los ojos y lanzarse al vacío.
Gracias, guapa. Un beso.
En numerosas ocasiones el lobo va por dentro, pero sólo en momentos puntuales emerge su verdadera naturaleza para hacer todo el daño posible. Imprevisible final de una historia muy bien contada. Felicidades por ello.
ResponderEliminarUn saludo.
La caperucita Lara se topó con el bellezón desnudito y picó, !como no! Hay lobitos con piel de corderito, o mejor de Adonis, y luego !zas! para comerte mejorrrr los dientes afilados.
ResponderEliminarGracias por el relato aleccionador, ni de un guaperas como ese voy a fiarme, antes le tiro de...los pelos para ver si es verdadero.
Si al final son los guapos los que tienen los colmillos más largos..., o por lo menos más ensangrentados. Está claro.
ResponderEliminarBikiños
jjejejee qué buen disfraz!...si era como el de la foto cualquier mujer hubiese caido en la trampa! jejeje
ResponderEliminarVengo de lo de Teresa, siguiendo la ruta de los que se sumaron a la propuesta de miedo!
Un saludo desde Argentina
Pepe: Me gusta tu razonamiento, con el que coincido. Gracias por tus palabras.
ResponderEliminarSaludos.
Natàlia: Jaja, alguno habrá que sea lo que realmente aparenta.
Gracias a ti por el comentario.
XoseAntón: En noches como esa se está expuesto a sorpresas de todo tipo; es lo que tienen los disfraces.
Gracias por tus palabras.
Besos
Neogeminis: Si es que nos pierde una cara bonita y luego se lleva una cada sorpresa…
Muchas gracias por pasarte por aquí y leer mi relato.
Un beso.
Me ha gustado mucho, Amber. Un final totalmente impredecible y menos con la foto que has puesto. ¿Quién es ese macizo? Yo también me iría a un apartad callejón con él.
ResponderEliminarBesos
Gracias, Cari.
ResponderEliminarNo sé quién es el guaperas. Encontré la fotografía buscando en internet y me pareció idóneo para el papel de lobo disfrazado. Esa carita de bueno engaña, ¿verdad?
Un besazo.
juraría que dejé mi comentario...menos mal que volví.
ResponderEliminarTu relato me fascinó, tanto como esos peligrosos ojos!!!
un abrazo y un gusto llegar otra vez hasta tu blog.
Me alegra que te haya gustado mi corto, CAS.
ResponderEliminarUn beso.