25 noviembre, 2009

25 DE NOVIEMBRE, DÍA INTERNACIONAL DE LA LUCHA CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO


MÍA

La primera vez fue un leve empujón tras una diferencia de pareceres.

La segunda una bofetada por criticar a su madre.

La tercera la derribó de un puñetazo y, ya en el suelo, le propinó una patada; la causa: ella se había retrasado en la consulta del médico y la comida no estaba preparada para cuando él llegó.

La cuarta comenzó a golpearla y sólo paró cuando oyó suplicar a su hija de cinco años que no continuase haciéndole daño a su mamá. En esta ocasión no hubo una causa determinada, sólo que él estaba de mal humor porque su equipo había sido eliminado de la Copa de Europa y ella le recordó que debían dos meses de alquiler.

La última vez él cogió un cuchillo de la cocina y le rebanó el cuello. Ella le acababa de anunciar su intención de abandonarlo.

Entre la primera y la última mediaron dos años en los que ella aguantó sus malos modos, las relaciones sexuales impuestas, las broncas a toda la familia… Dos años en los que sufrió en silencio con la esperanza de que él cambiara, de que volviera a ser el novio enamorado, el marido atento, el padre cariñoso de los primeros cuatro años de vida en común.

Cuando ella yacía en el suelo, con la vida escapándosele al compás de la sangre que manaba a raudales de su garganta, él se agachó y, retirándole tiernamente el cabello que le cubría el rostro, dijo con apenada voz:
-Mira lo que me has obligado a hacer, cariño.


©  Amber Lake. Todos los derechos reservados.




24 noviembre, 2009

RESEÑA DE ESTRATEGIAS DEL DESTINO

La web de literatura MELIBRO.COM ha incluido una reseña de mi novela, Estrategias del Destino, en su página. Lo cual les agradezco enormemente así como que dediquen una sección a la novela romántica, algo poco habitual en este tipo de publicaciones.
Como escritora y lectora de novela romántica, considero que iniciativas de este tipo contribuyen a promocionar el género y elevarlo a la categoría que se merece, por calidad y reconocimiento social, dentro del panorama literario de nuestro país.

Podéis ver la reseña pinchando aquí




15 noviembre, 2009

ADARDE

La primera Asociación de Autoras Románticas de España, a la que tengo el honor de pertenecer junto con las autoras Mónica Peñalver, Lucía González Lavado, Megan Maxwell, Claudia Velasco, Ebony Calrk, Anna Casanovas, Josephine Lys, Rebeca Rus, Teresa Cameselle, Mar Carrión, Carolina Lozano, May Beneito, Olivia Ardey, Pilar Cabero, M.J. Sánchez, Lena Valenti y Jezz Burning, se ha creado con el propósito, entre otros, de fomentar la lectura del género romántico y contribuir a su difusión en nuestra sociedad.

Os invito a visitar la página de ADARDE.


09 noviembre, 2009

III JORNADAS DE NOVELA ROMÁNTICA

El pasado fin de semana, los días 6 y 7, se han celebrado en Sevilla las III Jornadas de Novela Romántica que organizan la librería Heartmaker y la editorial La Máquina China y que han tenido un éxito sin precedentes de asistencia, no sólo de público sino también de autoras y traductoras de este género.
En esta ocasión no he podido asistir, pero guardo un grato recuerdo de las celebradas el año pasado, de las personas tan agradables que conocí y, como no, de la maravillosa ciudad. Sí participé en el chat paralelo a las jornadas, la tarde del día 6 desde la página de JNR, y tuve la oportunidad y el grato placer de charlar con otras autoras de romántica como Anna Casanovas, Josephine Lys y Lena Valenti.
Desde aquí mi enhorabuena a los organizadores y a todos los asistentes, y el deseo de que este importante acontecimiento para la literatura romántica continúe celebrándose en años venideros.


02 noviembre, 2009

LA CITA


Como cada 2 de noviembre al atardecer, Clara acudió al cementerio. Tenía una cita y su corazón rebosaba de expectación por ello ¿Cuántos años llevaba haciéndolo? Cincuenta y cuatro, si la memoria no le fallaba; a pesar de ello, aún la embargaban las mismas sensaciones que la primera vez. Braulio, su fiel chofer, había insistido en acompañarla hasta su destino, pero ella se negó. No era cuestión de ir con carabina.
Recorrió fatigosamente los estrechos caminos franqueados por hileras de lápidas, deleitándose con la belleza y los aromas de los numerosos y aún frescos ramos de flores. Sus piernas ya no le respondían como debieran y se tenía que ayudar con un bastón. Pero, ¿qué esperaba? Con casi ochenta años era afortunada de poder caminar aún con sus propios pies; y lo seguiría haciendo mientras le quedase un aliento de vida aunque tuviera que arrastrarse para llegar al lugar señalado.
Inspiró profundamente llenándose de la paz, de la dulce quietud que siempre experimentaba en aquel lugar y en ese señalado día cuando, olvidado el bullicio de la festividad anterior en la que el sagrado recinto se veía asaltado por hordas de familiares y amigos, las almas que allí descansaban volvían a su plácido recogimiento tan desconsideradamente alterado.
Sus pasos se encaminaron de forma automática hacia un lugar determinado en el que se hallaba el imponente panteón, cuya robusta puerta labrada con primorosos relieves estaba custodiada por dos estatuas de hermosos ángeles.
La empujó con expectación. ¿Habría acudido él a la cita ese año también? La respuesta se materializó ante sus ojos provocándole un suspiro de felicidad. Allí estaba, sentado sobre la lápida de piedra y sonriéndole con dulzura.
Clara se acercó rebosante de amor e intentó acariciarle el rostro, que aún mantenía el atractivo seductor de la juventud.
—¡Has acudido este año también, Miguel! —exclamó, nuevamente maravillada por el milagro que ese hecho suponía.
—Nunca faltaré a nuestra cita. Te lo prometí, ¿recuerdas?
Clara asintió con lágrimas en los ojos. Recordaba la promesa que él le hizo en su lecho de muerte.
—Estoy cansada, Miguel. Quisiera reunirme contigo.
—Aún no, amor mío. Disfruta por mí de nuestros descendientes. Y no temas, te esperaré hasta que llegue el momento de reposar juntos para siempre.
Clara sonrió y se dejó envolver por aquellos añorados brazos que, aunque incorpóreos, conservaban el poder de acelerarle los latidos del corazón.
Y sí, volvería año tras año a su cita mientras le llegase la hora de reunirse con su amado esposo allí donde él estuviese.


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