10 septiembre, 2010

UN AÑO POR DELANTE PARA REALIZAR NUEVOS SUEÑOS

Se acabaron las vacaciones, que logré alargar hasta el día 6, y aún no me he podido desprender de la inevitable tristeza que siempre me embarga al abandonar tan placentero periodo. Eso sí, queda todo un año para realizar nuevos sueños
En verdad han sido unas estupendas, relajantes y fructíferas vacaciones. He avanzado mucho con La máscara del traidor (me faltan un par de capítulo y una revisión a fondo) y he perfilado un nuevo proyecto en el que espero trabajar durante los próximo meses; además, he podido leer buena parte de los libros que tenía atrasados, entre ellos varios de autoras románticas españolas, que me han hecho pasar muy buenos ratos.
También he tenido disgustos, como el enterarme de que se ha retrasado de nuevo la salida de El escolta (en la web de la editorial aparece el 1 de enero de 2011; espero que ésta sea la definitiva), y, sobre todo, el haberme perdido el concierto que Mark Knopfler dio el día 24 de julio en la plaza de toros de Murcia; si bien, me consuela que ambas cosas han sido por causas ajenas a mi voluntad. Aún así, fue imperdonable desaprovechar la oportunidad de escuchar en directo los acordes de la prodigiosa guitarra del vocalista y alma de los Dire Straits entonando, entre muchas otras grandes canciones, la mítica Sultans of Swing.
Para los que no sepan a qué me refiero, os dejo la mejor versión que he encontrado (las grabaciones en directo son pésimas, incluidas las varias que circulan por Internet de ese concierto). Pero, para que el momento resulte todo lo mágico que imagino debió ser esa noche, os pediría que cerrarais los ojos y os imaginarais bajo un cálido cielo tachonado de estrellas con más de cinco mil personas a tu alrededor fascinados ante este genio de la música.
“Los sultanes del Swing es una de esas canciones que me han acompañado durante gran parte de mi vida, desde mi lejana adolescencia hasta ahora mismo que la estoy escuchando y, como siempre, no puedo evitar que vibre cada fibra de mi cuerpo.


Pero todo no van a ser sinsabores. A mi vuelta me he encontrado con dos agradables sorpresas. Mis buenas amigas y compañeras de pluma, Merche Diolch y Menchu Garcerán, han distinguido a este blog con tres nuevos premios que me han llenado de orgullo. ¡Muchas gracias, chicas!