17 enero, 2010

90 AÑOS DE FELIZ MATRIMONIO

Ayer leí una noticia en el periódico que me impactó poderosamente y que no puedo evitar comentarla aquí. Se trata de la celebración del 90 aniversario de boda (¡sí, lo he escrito correctamente, 90 aniversario!) de dos ancianos turcos que se confiesan enamorados y orgullosos de continuar durmiendo juntos sobre la misma almohada.
Estoy muy feliz con mi mujer. Ambos nos hemos apoyado en todo a lo largo de nuestras vidas, dice Abdullah de 112 años. Nos queremos mucho. Nunca hemos tenido problemas durante 90 años. Sólo tenemos un último deseo: morir juntos. Porque, si uno de nosotros muere, el otro sentirá que ha perdido la mitad de sí mismo", añade Elif de 110.
Reconozco que me enternecí al leer su historia y al ver la fotografía que acompañaba el texto. Los dos ancianos con un sereno gesto en sus rostros, bellamente surcados por las arrugas de la vida, y cogidos de la mano representaban la placidez que otorga la plena felicidad y el convencimiento del recíproco amor que se profesan.
El afortunado matrimonio ha logrado reunir una familia con 113 descendientes y achacan su gran longevidad a una alimentación saludable. Aunque yo creo (y ante casos como éste me reafirmo en ese convencimiento) que, además y principalmente, el hecho de que hayan conseguido rebasar ampliamente la centena se debe a la felicidad que han disfrutado durante tantos años, que es la mejor y mayor fuente de salud. Y ¿qué puede aportar mayor felicidad que el estar enamorado y saberse correspondido?
Enhorabuena a la afortunada pareja, a la que deseo muchos aniversarios más.